Proclamado por la ONU en 1993, este 3 de mayo conmemora la Declaración de Windhoek (Namibia, 1991), que exigía una prensa libre, plural e independiente como base de toda democracia.
Surgió ante la censura post-Guerra Fría, recordándonos que sin periodistas libres, la verdad y la rendición de cuentas son imposibles.
En Veracruz esto es un espejismo cruel.
El estado más letal para el periodismo en México suma +32 comunicadores asesinados en 20 años —el último, Carlos Castro en Poza Rica (enero 2026)—, con impunidad en 29 de los 30 casos.
Los artículos 6° y 7° constitucionales prometen libertad de expresión sin censura previa, mientras el Art. 26° exige Democracia Participativa real.
¿La realidad? Amenazas, espionaje, “puertas cerradas” en conferencias oficiales, leyes como mecanismos de censura y un gobierno que estigmatiza la crítica bajo pretexto de “paz”.
VeracruzEnRed se suma al planteamiento de la periodista Quetzalli Hernández para normar y transparentar ejercicios como las conferencias de prensa que se realizan en Palacio de Gobierno que abonarían a una entidad donde se respeten valores constitucionales y democráticos.
El camino de la Libertad De Prensa está más allá de simulaciones y complicidades con/ante el Poder y el Culto a la Personalidad.



