Ciudad de México, 29 May-26 (Agencias/VRed).- México mantiene condiciones para seguir atrayendo inversión y consolidarse como un socio estratégico para Estados Unidos, pese al entorno de incertidumbre comercial y geopolítica que rodea la revisión del T-MEC, coincidieron especialistas durante su participación en El Financiero Meet Point Virtual.
Julio Ruiz, economista en jefe de Citi para México, señaló que la economía mexicana podría retomar un ritmo de crecimiento más cercano a su potencial si en los próximos meses se alcanzan acuerdos claros en materia comercial que reduzcan la incertidumbre y fortalezcan la confianza de los inversionistas.
Resaltó que, si bien la inversión registró una contracción de 6.7 por ciento durante el año pasado, su recuperación estará estrechamente ligada a una mayor certidumbre en el entorno comercial y regulatorio del país, factores que serán determinantes para reactivar los proyectos productivos y estimular la confianza de los inversionistas.
“En la medida que se alargue esta negociación vamos a ver un retraso de la inversión y probablemente seguiremos observando tasas de crecimiento económico por debajo del potencial de México, que está alrededor del 2 por ciento”, afirmó.
El especialista reconoció que persisten factores de incertidumbre desde 2024, tanto externos como internos, incluyendo tensiones geopolíticas y comerciales; sin embargo, se mostró optimista respecto al mediano plazo para la economía mexicana.
“Soy muy positivo con México en el mediano plazo, tomando en cuenta la relación que tiene México en el comercio global y con Estados Unidos”, señaló.
Por otra parte, Juan Carlos Baker, director general de Ansley Consultores Internacionales y exsubsecretario de Comercio Exterior, afirmó que el éxito de la revisión del T-MEC no debe medirse únicamente por la rapidez con la que concluya el proceso, sino por la calidad de los acuerdos que se alcancen entre los tres países.
El especialista consideró que, aunque es necesario disipar la incertidumbre para incentivar la inversión, también es fundamental otorgar el tiempo suficiente a las negociaciones debido a la complejidad de los temas en discusión.
“Si vamos más allá del 1 de julio o incluso si vamos más allá de 2026, lo cual también está previsto dentro del tratado, no es algo que no se nos haya ocurrido antes. Eso no debería necesariamente preocuparnos o ser el fin del acuerdo”, señaló.
Baker agregó que la revisión del T-MEC podría definir el potencial económico de México para los próximos años, por lo que “hay que tomarse el tiempo necesario” para alcanzar un resultado sólido y duradero.
El exfuncionario también llamó a adoptar una postura pragmática frente a los aranceles impuestos por Estados Unidos, al reconocer que un regreso inmediato al esquema de arancel cero luce poco probable bajo la administración del presidente Donald Trump.
“Idealmente tendríamos que estar regresando a arancel cero porque eso es lo que te da la mayor certidumbre posible, pero también hemos escuchado por diversas fuentes que eso no es algo que el presidente Trump esté dispuesto a considerar”, apuntó.
Volatilidad latente
Juan Carlos Baker también advirtió que los próximos meses podrían estar marcados por episodios de volatilidad e incertidumbre derivados de la revisión comercial con Estados Unidos.
Por esta razón, pidió evitar decisiones precipitadas ante la falta de información definitiva sobre el rumbo de las negociaciones. “No hay que estar nerviosos. Creo que lo peor que podemos hacer es tomar decisiones en un momento en donde no tenemos toda la información”, subrayó.
Sin embargo, Rogelio Garza Garza, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), reconoció que el sector automotriz mexicano enfrenta actualmente una desventaja competitiva frente a productores de Europa, Japón y Corea del Sur debido al esquema arancelario vigente en Estados Unidos.
“Europa, Japón y Corea pueden mandar vehículos con un arancel de 15 por ciento sin cumplir ninguna regla de origen. En cambio, nosotros tenemos que cumplir con un contenido regional de 75 por ciento, lo que implica costos adicionales de entre 3 y 4 por ciento del valor del vehículo”, afirmó.
Garza alertó que esta situación podría influir en las decisiones de inversión de las armadoras globales, particularmente en momentos en que deben asignar nuevos modelos o renovar líneas de producción.
Asimismo, subrayó que la industria requiere certidumbre de largo plazo y no revisiones arancelarias anuales, debido a que los ciclos de producción automotriz se planean con varios años de anticipación.



