La Feria.- Por Salvador Camarena
La presidenta Claudia Sheinbaum dijo ayer que no le corresponde meterse en las inconformidades tras la nominación del aspirante de Morena en Nuevo León. Por el desgarriate obradorista que hay en ese estado no queda más remedio que creerle que no se ha involucrado; y de ahí los jaloneos que traen, por un lado, Tatiana Clouthier, y, de maneras más discretas, Waldo Fernández y Andrés Mijes.
Los perdedores han elegido caminos diferentes. Tatiana, como se consignó aquí ayer, fiel a su biografía, ha hecho una denuncia ruidosa. Fernández acató y planeó tomarse unos días de vacaciones. Es decir, más que descansar, haría un vacío a la “ganadora” de la encuesta, Clara Luz Flores, ungida el lunes de la semana pasada después de que, en 2021, su campaña terminó en el cuarto sitio.
El otro que “casualmente” también se habría ausentado es Andrés Mijes, alcalde de Escobedo, igualmente descarrilado por la decisión, perdón, por la encuesta que coronó a Flores, hasta hace nada colaboradora de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
Este martes, el senador Manuel Velasco, cabecilla del PVEM, declaró que Waldo Fernández era “el mejor para enfrentar la elección constitucional”, porque “es una gente que tiene toda la capacidad, la experiencia y viene de ganar un proceso electoral en 2024 al Senado de la República”. Pero, agregó el legislador chiapaneco, el Verde será respetuoso del resultado que entregó la candidatura a Clara Luz.
¿Hay contradicción en lo que dice Velasco? No, hay una oferta de negociación, hay cortesía al decir que sí aceptarán un resultado que no comparten, pero también exigencia de que se haga política, de que no se deje el balón botando sin control (otra vez). Y, sobre todo, hay una clara queja del método elegido, de las encuestas, esas que la presidenta Claudia Sheinbaum ayer volvió a defender.
“Lo que pienso es que la encuesta pues es la mejor forma de ver quién puede ser el coordinador o coordinadora, particularmente de Morena, pero de cualquier partido político porque es lo que opina la gente”, respondió ayer la presidenta cuando le cuestionaron sobre el reclamo de Tatiana, de quien opinó que le toca a “las compañeras de Morena” hablar con ella: “es ya un asunto de Morena”.
Una encuesta es solo un instrumento. Porque si se aplicara a rajatabla el razonamiento (es un decir) con el que Morena trata de convencer a todo dios, ese de que no hay mejor forma de definir una candidatura que con ese método, pues estaríamos a minutos de que algún morenista palenqueñamente proponga ahorrarnos las elecciones y que con sondeos se decida quién es la o el nuevo gobernante.
¿Encuestas sin debate, encuestas sin propuesta, encuestas sin contexto?…. Vaya izquierda (ya sé, ya sé).
¿“La encuesta” es el método perfecto? ¿Cómo explicar políticamente que premia a la cuarta en 2021, desplazando al que le pasó por encima a Luis Donaldo Colosio, eventual competidor por Movimiento Ciudadano en 2024? ¿“La encuesta” dice que un candidato con perfil proempresarial es peor en una entidad industriosa que ya rechazó a Flores? No, pues vaya poder del encuestador y del súper asesor que las contrata.
“El tema directamente de las candidaturas”, agregó ayer Sheinbaum, “de las coordinaciones, de todo eso no me corresponde y no me voy a meter porque no me corresponde. No es asunto de la presidenta, es asunto del partido”. Por el desgarriate de ni siquiera operar qué ofrecen a Mijes y a Waldo, que se juegan su capital político con Morena, no queda más remedio que creerle a Claudia. Pura encuesta.



