lunes, octubre 12, 2026
Inicio Opinión La cuarta corrupción

La cuarta corrupción

0
20
Sobres amarillos evidencian la cuarta corrupción en México
Sobres amarillos utilizados en financiamiento ilícito de partidos

La Feria.- Por Salvador Camarena

Morena, el intento político que quiso presentarse como una regeneración de México, naufraga en escándalos. No importa que prometa volver a la misión fundacional; es que no puede. Les alcanzó el único destino posible de los abusos que se permitieron.

El PRI fue el padre del modo corrupto de ejercer la política; luego, en 12 años en Los Pinos (y en algunos estados), el PAN aportó su cuota al bestiario de la deshonestidad. El PRI peñista incluía una camada de gobernadores que bien podría ser descrita como pandilla; fueron el tercer prototipo de la corrupción. Ahora atestiguamos una nueva era: la obradorista.

Morena es la cuarta corrupción, mas es preciso apuntar que cuando se dice Morena también se dice Partido Verde, porque es muy ilustrativo que esa entidad mercantil –para ellos la política es pretexto para hacer dinero– sea ahora la fuerza que más crece en el mapa.

Los del tucán, que en la campaña de 2018 apoyaron al PRI, en 2027 tendrán cuatro gubernaturas al alcance de la mano. Hay una pista de por qué Quintana Roo, Nayarit, Baja California Sur y, desde luego, San Luis Potosí acabarán siendo verdes: los sobres amarillos.

En 2020, cuando era aún muy joven el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, Latinus difundió videos en los que a uno de los hermanos del entonces presidente le eran entregados sobres con dinero en efectivo. Quien hacía la entrega era un colaborador del gobierno de AMLO, identificado como operador del verde Manuel Velasco, exgobernador de Chiapas. PVEM y Morena estaban hermanados.

Andrés Manuel terminaría por aceptar la veracidad de los videos, que correspondían a entregas de cientos de miles de pesos ocurridas en 2015. Pero aceptar no significa aclarar y menos castigar: como en otras épocas, el caso se extravió en los vericuetos de la justicia mexicana, tanto que quien entregó simplemente desapareció, quien recibió ahora quiere ser legislador, las autoridades nada grave detectaron y, giro narrativo muy propio de tiempos obradoristas, el que reveló podría resultar el castigado.

Pero detengámonos en el año de esas entregas: 2015. Si justo la semana pasada los morenistas festejaban sus 15 años de haber surgido como asociación civil, resulta que –al menos– a los cuatro añitos ya andaban circulando sobres amarillos llenos de efectivo para esa causa. Y eso sin mencionar las denuncias sobre asociaciones fundadas anteriormente por obradoristas para financiar el movimiento.

Tras el terremoto de 2017 vino otro escándalo. Morena convocó a donativos para los damnificados del sismo. Estos rondaron un monto de 44 millones de pesos; muchos fueron en efectivo y luego parte de esos fondos serían dispersados en cheques de caja a particulares. El hoy senador Alejandro Esquer, quizá el hombre más cercano a AMLO desde hace décadas, fue mencionado en tal esquema.

Todo eso fue antes de llegar al poder en 2018, fecha que marcó una curva ascendente de triunfos a nivel estatal en los siguientes años. Y visto en retrospectiva, marcó asimismo el arranque de algunos abusos de cuyo alcance ya se sabe más o menos su dimensión (el impune Segalmex, por ejemplo), mientras que de otros apenas si hemos comenzado, gracias a la prensa, a ver la punta del iceberg (huachicol).

¿Puede la presidenta Claudia Sheinbaum limpiar la casa, investigar la corrupción de tiempos de Andrés Manuel y la de este sexenio sin romper el movimiento que prácticamente nació con sobres amarillos? Ni idea. Lo que sí es previsible es que, si la inercia de la corrupción impune sigue, el obradorismo, como en su momento el PRI, colapsará. Hasta ahí habrá llegado la cuarta corrupción de la vida nacional.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí