Ciudad de México, 22 Oct-26 (Agencias/VRed).- Familias y activistas denunciaron que autoridades migratorias de Estados Unidos notificaron a varios migrantes con enfermedades graves, detenidos en el sur de Florida, que serán deportados esta semana a África. Según las denuncias, la medida llegaría después de que México se negara a recibirlos por su estado de salud. La información fue difundida por EFE.
Lo que denuncian familias y activistas
La denuncia se presentó en una rueda de prensa virtual convocada por The Workers Circle, asociación judía que apoya a migrantes. Según su organizadora, Arianne Betancourt:
Otros detenidos en el centro Krome, en Miami, y en el Centro de Transición de Broward, en Pompano Beach, recibieron el mismo aviso.
Los deportados a África con los que ha hablado no reciben atención médica donde los retienen.
La abogada de inmigración Shalyn Fluharty, que representa a varios afectados, indicó que previsiblemente habrá dos vuelos esta semana, probablemente jueves y viernes. Los destinos serían la República Centroafricana y posiblemente Burundi, aunque fechas y destinos no están confirmados.
El caso de Noslen Sendra González
Su esposa, Anisley Cortez, dijo temer que, si llega a África, “se me muere”. Según su relato, Sendra, detenido en Krome:
Padece diabetes tipo 2 y requiere insulina.
Sufrió tres episodios de pancreatitis aguda necrotizante y fue hospitalizado tres veces durante su detención.
Fue detenido en noviembre de 2025 al acudir a una cita con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Pasó cinco meses en “Alligator Alcatraz”, el centro de los Everglades que ya fue cerrado.
Cortez afirmó que el domingo agentes migratorios le dijeron que podían enviarlo a África porque ni Cuba ni México lo aceptan. Pidió que lo liberen si no pueden deportarlo. Según el registro judicial, tiene pendiente desde mayo una petición de hábeas corpus en una corte federal de Miami.
Fluharty cuestionó que ICE pueda declarar apto para volar, como exige su propia política, a alguien hospitalizado varias veces. Los trayectos pueden durar hasta 24 horas y con grilletes.
México en el tablero migratorio
El señalamiento coloca a México en un lugar delicado. La presidenta Claudia Sheinbaum ha sostenido que el país no participa como “tercer país seguro”. En una declaración previa informó que, desde el 20 de enero de 2025, México había recibido 65,475 deportados: 59,747 mexicanos y 5,728 extranjeros. También afirmó que México “no ha firmado nada de eso” y que a los no nacionales se les ofrece volver a su país o integrarse.
La postura mexicana ante el envío de connacionales a terceros países también ha sido crítica. El 3 de septiembre de 2026, Sheinbaum dijo que “no hay razón” para enviar mexicanos a Centroamérica, después de que el Instituto Nacional de Migración informara de 2,900 trasladados a Guatemala y Honduras y 20 a Costa Rica.
El despacho de EFE no incluye una postura oficial de las autoridades mexicanas sobre el supuesto rechazo.
Un esquema que se expande
El caso ocurre en medio de una política de alcance creciente. Según el observatorio Third Country Deportation Watch, EEUU ha firmado acuerdos de deportación a terceros países con hasta 35 gobiernos, y la mayoría de las más de 20,000 personas enviadas bajo ese esquema fueron devueltas a México tras ser rechazadas en pasos fronterizos.
En África, el Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS) identifica acuerdos de recepción con Ruanda, Sudán del Sur, Esuatini, Uganda, Ghana, Camerún y la República Democrática del Congo. Un informe basado en documentos de ICE reportó tres vuelos a África en diez días, con más de 100 extranjeros.
Sobre quienes ya llegaron, seis migrantes (un hondureño, cuatro cubanos y un ecuatoriano) denunciaron a EFE haber sido enviados a la República Centroafricana sin información previa sobre su destino. La abogada Alma David, que impugna la práctica, afirmó que algunos de sus clientes fueron secuestrados por policías locales con fines de extorsión. Estas versiones corresponden a los afectados y a sus representantes legales.
El pulso judicial en EEUU
Septiembre: un tribunal de apelaciones declaró ilegal la política de deportar a terceros países sin una oportunidad adecuada de impugnar la expulsión.
Finales de septiembre: el Supremo de EEUU suspendió ese fallo y permitió que las deportaciones continuaran mientras examina el caso.
9 de diciembre: el alto tribunal escuchará los argumentos de las partes.
Lectura desde las relaciones internacionales
El caso ilustra la externalización de la política migratoria: EEUU traslada la recepción de migrantes a Estados con los que a veces no hay vínculos previos. Tres elementos se cruzan:
Principio de no devolución: las organizaciones defensoras sostienen que estas expulsiones exponen a personas a riesgos de violencia, detención arbitraria o persecución.
Margen soberano de México: como país de tránsito y receptor de deportados, su decisión de aceptar o no a ciertos migrantes tiene consecuencias directas para Washington.
Diplomacia bilateral en África: los acuerdos con gobiernos africanos dependen de negociaciones poco públicas.
Lo que falta por confirmar
Si México rechazó formalmente recibir a estos migrantes. Hasta ahora solo consta lo que, según la esposa de Sendra, le dijeron agentes de ICE.
Las fechas y destinos de los vuelos.
La respuesta de ICE, la SRE y el INM a las denuncias.



