
Veracruz, Ver., 22 Ago-26 (Agencias/VRed).- Familiares del sacerdote Mario “N” e integrantes de la iglesia católica, se manifestaron en el centro de la ciudad de Veracruz para exigir la liberación del cura acusado y detenido por el delito de pederastia.
Con pancartas y gritos, los manifestantes aseguraron que las acusaciones hechas por una joven menor de edad son falsas y que la Fiscalía General del Estado de Veracruz ha cometido una injusticia con el clérigo.
Raquel Fernández Montalvo, hermana del sacerdote y quien encabezó la manifestación, dijo que las autoridades ministeriales han incurrido en diversas irregularidades y fallas en la carpeta de investigación.
Señaló que el párroco lleva un año detenido en prisión preventiva y añadió que se ha ampliado la medida cautelar por un periodo similar, lo que consideró inadecuado para el hombre señalado de abusar de una menor de edad.
“Le están difamando, una difamación que le están haciendo, nosotros lo que venimos haciendo es pedir que nos chequen todos los documentos que hay para que se haga justicia por él, (…) se le acusa de pederastia y es lo que estamos checando”, indicó la mujer.
Mario “N” fue detenido durante los primeros días de agosto de 2025 en la ciudad y puerto de Veracruz para ser presentado ante un juez, el cual determinó vincularlo a proceso al considerar que existían elementos suficientes para que el sacerdote enfrente un juicio.
En ese momento la fiscalía informó que los hechos por los que se le señalan ocurrieron entre 2020 y 2024, cuando el prelado se desempeñaba en iglesias de Tierra Blanca y Cuitláhuac, donde se cometió el abuso en contra de un menor de identidad resguardada.
El sacerdote había huido al puerto de Veracruz luego de saberse descubierto, por lo que Fiscalía Coordinadora Especializada en Delitos contra las Mujeres, Feminicidio, Familia y Trata de Personas procedió a rastrearlo hasta lograr su detención.
Una vez detenido, el hombre de 60 años fue trasladado por elementos de la Policía Ministerial hacia el penal de mediana seguridad de La Toma en Amatlán, donde desde entonces permanece recluido.


