viernes, agosto 28, 2026
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Diez minutos de libertad: Florencio Hernández habla desde un penal de máxima seguridad

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Sostiene que Cardeña continúa teniendo influencia en las decisiones relacionadas con su caso y señala que detrás de él estaría Lisbet Aurelia Jiménez Aguirre, la actual fiscal general del Estado de Veracruz.
Sostiene que Cardeña continúa teniendo influencia en las decisiones relacionadas con su caso y señala que detrás de él estaría Lisbet Aurelia Jiménez Aguirre, la actual fiscal general del Estado de Veracruz.

El exjuez de Veracruz asegura que está siendo castigado por negarse a encarcelar a adversarios de morena.

Xalapa, Ver., 28 Ago-26 (Por Quetzalli Carolina Vázquez Que Noticias/VRed).- Hay llamadas que terminan antes de que uno alcance a preguntar todo lo que quería saber.

Para Florencio Hernández Espinoza, los diez minutos son literalmente el tiempo que tiene para hablar con el exterior.

El exjuez de Control del Poder Judicial de Veracruz se encuentra recluido en el Centro Federal de Readaptación Social número 15, en Chiapas, un penal de máxima seguridad.

Su familia tiene permitido comunicarse con él telefónicamente solo una vez por semana.

Una vez que la llamada se enlaza, comienza a correr el reloj y a los diez minutos, la comunicación se corta.

Esta vez su familia trianguló la llamada y cedió sus minutos para que el exjuez pudiera hablar buscando que su caso resuene en el exterior.

Florencio Hernández, habló, no lo hizo desde una oficina ni desde su casa; lo hizo desde una prisión federal en la que, según relata, comparte espacio con personas consideradas de alta peligrosidad.

“Estoy en el CEFERESO 15 de máxima seguridad por el delito de cohecho, por supuestamente recibir 100 mil pesos”, afirma.

Hernández recuerda que cuando fue detenido pasó 20 días en el penal de Pacho Viejo y luego fue trasladado a Chiapas.

Dice que el delito presuntamente cometido, no es grave pero que se encuentra recluido con personajes de «alto impacto» entre ellos líderes de organizaciones criminales y un familiar de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Eso no le preocupa tanto como le preocupa explicar por qué, desde su perspectiva, terminó ahí.

“SOY JUEZ DE CARRERA”

Florencio Hernández se presenta como un juez de carrera con más de 25 años de trayectoria, afirma que llegó al Poder Judicial mediante examen de oposición.

Durante la conversación enumera su preparación académica: cinco doctorados, cinco maestrías, más de 15 especialidades, cuatro carreras universitarias y más de 700 cursos.

Por más de dos décadas, asegura, no tuvo problemas relacionados con su desempeño. Sin embargo, todo cambió, sostiene, a la llegada de Lisbet Aurelia Jiménez Aguirre a la presidencia del Poder Judicial de Veracruz.

“Empezaron a llamar a todos los jueces para decir que por instrucciones de la nueva presidenta no se iba a poder dictar ningún auto de vinculación o no vinculación a proceso a menos de que se le reportara a él directamente”, afirma.

“ME PIDIERON QUE GIRARA CINCO ÓRDENES DE APREHENSIÓN”

Asegura que su encarcelamiento fue consecuencia de haberse negado a cumplir instrucciones que, según su versión, pretendían utilizar al Poder Judicial con fines políticos.

Señala directamente a David Cerdeña Ortega, quien en ese momento se desempeñaba como secretario particular de la presidenta del Poder Judicial y posteriormente ocupó la Dirección de Asuntos Jurídicos.

Dice fue citado en el Palacio de Justicia, afirma que ahí le pidieron “colaborar”.

Es en ese punto donde hace una de las acusaciones más delicadas de toda la entrevista: “Me pedían que giraran cinco órdenes de aprehensión a candidatos que entonces eran opositores a Morena para que no pudieran participar y que estuvieran encarcelados dos o tres años”, afirma.

Florencio Hernández asegura que se negó.

Dice que entonces recibió una advertencia: “Si no colaboras, atente a las consecuencias”.

Diez días después, según su relato, fue iniciada una investigación en su contra y posteriormente fue privado de su libertad.

Después de su detención se abrieron además cinco quejas administrativas en su contra.

Según afirma, cuatro de ellas ya fueron objeto de amparos favorables y existe una pendiente.

Su defensa también ha cuestionado la prolongación de la prisión preventiva y la falta de avance del procedimiento.

DEL JUZGADO AL PENAL FEDERAL

Florencio Hernández fue detenido en marzo de 2023 y enfrenta el proceso penal 116/2023 por el presunto delito de cohecho.

Él sostiene que el caso fue construido a partir de señalamientos de personas vinculadas familiarmente con la actual presidenta municipal de Xalapa, Daniela Griego.

“Lo más extraño de eso es que a ella no se le ha integrado ninguna carpeta de investigación ni se les ha molestado”, afirma al referirse a quienes, participaron en el señalamiento en su contra.

TRES AÑOS DETENIDO Y UN PROCEDIMIENTO QUE, DICE, ESTÁ PARALIZADO

Uno de los puntos que más enfatiza durante la entrevista es el tiempo que lleva privado de la libertad.

“Hay dilación de mala fe en mi proceso”, sostiene.

Hernández argumenta que la prisión preventiva justificada tiene límites y que su caso se sobrepasó.

Asegura que ha demostrado arraigo en Xalapa pero que las autoridades insisten en qué hay riesgo de fuga y por esa razón no le permiten seguir su proceso en libertad.

Su caso, además, ha continuado en tribunales federales.

El pasado 21 de agosto se informó que una jueza federal consideró defectuoso el cumplimiento de una resolución de amparo relacionada con la revisión de las medidas cautelares impuestas a Hernández.

La determinación corresponde al amparo 258/2023 y señala que la resolución de un juez de Control local no habría atendido correctamente los parámetros establecidos previamente por la justicia federal.

“DAVID CERDEÑA ESTÁ OPERANDO LA SITUACIÓN”

Cuando se le pregunta quién considera responsable de que continúe en prisión, Florencio Hernández responde sin titubear: “Al que está operando la situación, que es el licenciado David Cardeña”.

Sostiene que Cardeña continúa teniendo influencia en las decisiones relacionadas con su caso y señala que detrás de él estaría Lisbet Aurelia Jiménez Aguirre, la actual fiscal general del Estado de Veracruz.

Hernández afirma que durante su etapa como presidenta del Poder Judicial ella le pidió colaborar con el grupo que, según su versión, buscaba tener control sobre las decisiones de los jueces.

LOS DIEZ MINUTOS SE TERMINAN

La entrevista está llegando a su final, Florencio Hernández tiene muchas cosas que decir; nombres que señalar, preguntas y, una versión de los hechos que quiere que se conozca.

Diez minutos, no hay prórroga.

Él alcanza a pronunciar dos palabras más y antes de que pueda desarrollar su argumento, el tiempo se acaba…. La llamada se corta.

La conversación termina de la misma manera en que comenzó: con un reloj que no admite prórrogas.

Florencio Hernández vuelve al silencio de una prisión federal de máxima seguridad, su familia tendrá que esperar hasta la próxima semana para volver a escucharlo.

Mientras tanto, él continuará sosteniendo desde prisión que no está ahí por haber cometido un delito, sino por no aceptar someterse a las órdenes del poder.

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