Ciudad de México, 5 Oct-26 (Agencias/VRed).- La inversión inmobiliaria en México atraviesa una etapa de transformación en la que disponer de capital ya no es suficiente para garantizar la viabilidad de un proyecto. La ubicación, la demanda, la infraestructura energética y la capacidad de ejecución son factores determinantes para convertir el interés empresarial en inversiones concretas.
Este fue uno de los principales mensajes del encuentro Mitos y realidades de la inversión en México, organizado por Cushman & Wakefield, que reunió a representantes de los sectores inmobiliario, financiero y de inversión para analizar las condiciones actuales del mercado y sus perspectivas.
El evento fue encabezado por Víctor M. Lachica, presidente y CEO de México y Centroamérica de Cushman & Wakefield, quien destacó que el objetivo del encuentro fue compartir con clientes e invitados la visión de la firma sobre las tendencias, retos y oportunidades que enfrenta el mercado mexicano.
“Esto es un encuentro, como digo yo, de reflexión y de intercambio de ideas. Sabemos que las decisiones de inversión requieren mayor análisis, mayor certidumbre y, sobre todo, capacidad de ejecución”, señaló el presidente y CEO, al referirse al entorno marcado por los cambios en el comercio internacional y la revisión del marco comercial de Norteamérica.
Del interés a la inversión: los factores que hacen viable un proyecto
El programa comenzó con el panel “Del interés a la inversión: lo que realmente hace viable un proyecto en México”, moderado por Andy Jansen, President, Project & Development Services de Cushman & Wakefield.
En la conversación participaron David O’Donnell, Founder, President & CEO de O’Donnell; Carlos Barrón, director de Estructuración Comercial, Real Estate y Leisure de BBVA México; y Jacobo El Mann Jafiff, vicepresidente Ejecutivo de ALLUX, plataforma vinculada con Fibra Uno.
La discusión partió de cuatro ideas recurrentes en el mercado: que existe una escasez generalizada de capital, que las oficinas dejaron de ser atractivas para la inversión, que el interés de una empresa se traduce automáticamente en inversión y que el financiamiento constituye el principal obstáculo para cerrar proyectos.
Los participantes matizaron estos planteamientos y coincidieron en que la realidad es más compleja.
Desde la perspectiva del sector industrial, David O’Donnell explicó que la generación de valor depende de una combinación de factores. Entre ellos mencionó el capital y los clientes, pero también destacó la relevancia de los permisos y de contar con propiedades adecuadas.
La conclusión fue que un proyecto con una buena ubicación, permisos en regla, capacidad constructiva y un cliente sólido puede tener mejores condiciones para acceder al financiamiento.
México eleva el valor agregado de sus exportaciones
La segunda parte del encuentro estuvo a cargo de Enrique Covarrubias, Chief Economist & Head of Research de Actinver, quien presentó la conferencia magistral “Panorama macroeconómico y perspectivas de inversión para México”.
Con experiencia previa en investigación económica y política monetaria en Banco de México, Covarrubias trasladó la discusión del sector inmobiliario hacia las tendencias de la economía global, los mercados financieros y los cambios que están modificando la estructura productiva mexicana.
Uno de los ejes de su presentación fue la transformación de la economía mexicana desde la pandemia y el incremento de actividades asociadas con sectores de mayor valor agregado.
Las exposiciones del panel y de la conferencia magistral coincidieron en un punto: la transformación de la economía mexicana está modificando también las necesidades del sector inmobiliario.
El crecimiento de la manufactura avanzada, la tecnología, los servidores y los centros de datos genera demanda por nuevos tipos de infraestructura.
Al mismo tiempo, sectores tradicionales como oficinas e industrial atraviesan procesos de ajuste que obligan a los inversionistas a analizar con mayor detalle cada mercado.
El encuentro de Cushman & Wakefield planteó que la inversión inmobiliaria requiere una visión que combine capital, demanda, ubicación, infraestructura y ejecución.
La relocalización de cadenas productivas y la expansión de la economía digital representan oportunidades para México, pero su aprovechamiento dependerá de la capacidad de desarrollar infraestructura y proyectos que respondan a las necesidades concretas de las empresas.



