Medellín de Bravo, Ver., 28 Feb-2026.- A propósito del primer año de operación de la ruta de transporte público del fraccionamiento Arboledas San Ramón, la empresa privada TCH Mobility Deluxe, encabezada por Rubén Escobar Huervo, sostuvo un encuentro con Veracruz en Red para realizar una entrevista directa con la administración de esta ruta que opera en el municipio de Medellín. La reunión se llevó a cabo en el Hotel Baluarte, en el puerto de Veracruz, con el objetivo de evaluar el primer año de servicio, transparentar datos operativos y compartir la visión del concesionario sobre los retos actuales del transporte público.
En este primer aniversario, la ruta Arboledas San Ramón llega a su corte de caja en un contexto adverso para el sector: el incremento del salario mínimo, el alza constante del diésel —que ya ronda entre 26 y 27 pesos por litro—, la escasez de refacciones y los elevados costos de importación de unidades con sistemas de control de emisiones tipo Euro. La ruta nació como un esfuerzo por dignificar el traslado cotidiano de los habitantes del fraccionamiento, incorporando unidades nuevas con aire acondicionado y estableciendo una frecuencia que evitara el sobrecupo, una de las principales fuentes de conflicto entre usuarios y operadores. A un año de distancia, el servicio se mantiene sin subsidio gubernamental, con una tarifa autorizada que busca equilibrar el costo real de operación con la capacidad de pago de la población, y se ha convertido en un referente local dentro del debate sobre la sostenibilidad financiera del transporte concesionado en la zona conurbada.
Durante la entrevista, Rubén Escobar Huervo explicó que el proyecto no sólo se sostiene por la renovación de unidades, sino por un modelo de operación centrado en el control interno y la relación directa con los operadores. “Yo trato directo con los choferes, no hay intermediarios. Eso ha sido una de las claves”, señaló. La empresa implementó esquemas de descanso que buscan evitar jornadas excesivas y reducir riesgos por fatiga, así como un programa de “cero celular” durante la conducción, medida que ha generado resistencia inicial entre algunos operadores, pero que se mantiene como parte de la estrategia de seguridad.
El concesionario reconoció que uno de los mayores retos es la percepción pública sobre la tarifa. Recordó que desde 2014 no se había autorizado un incremento formal en muchas rutas, mientras que los costos de operación prácticamente se duplicaron. “Si el usuario no entiende lo que cuesta mantener una unidad, no va a comprender la realidad del servicio”, explicó, al detallar que hoy la gasolina, las refacciones y el mantenimiento representan un gasto mucho mayor que hace una década.
Añadió que todas las unidades operan con motor diésel y cumplen con normas de control de emisiones, lo que también eleva el costo de adquisición y reparación.
En materia de atención al usuario, la administración de la ruta cuenta con una página y un número telefónico para recibir quejas y reportes, además de supervisión directa en campo. “Cuando una unidad llega golpeada, algo pasó. Eso se revisa”, comentó. También destacó que los propios usuarios han mostrado disposición a cuidar las unidades, lo que atribuye a la mejora en el servicio y a una relación más equilibrada entre operador y pasajero.
A continuación parte de la transcripción elaborada a partir de la entrevista que sostuvimos con Ruben Escobar Huervo:
—Para el registro histórico, ¿Cuál es su nombre completo y desde cuándo se desempeña como concesionario del transporte público?
—Mi nombre es Rubén Escobar Huervo. Llevo varios años en el sector; he operado distintas rutas y actualmente administro la de Arboledas San Ramón, además de otras en Minatitlán.
—¿Desde qué año le fue otorgada la concesión de esta ruta y bajo qué título opera?
—La ruta opera con concesión vigente otorgada por la autoridad estatal. Hemos mantenido actualizaciones y refrendos conforme a lo que marca la Dirección General de Transporte.
—¿Cuántas rutas ha operado a lo largo de su trayectoria?
—He tenido participación en varias rutas; en Minatitlán opero más de una, y Arboledas San Ramón es uno de los proyectos más recientes y cuidados.
—¿La concesión actual cuenta con refrendo ante la Dirección General de Transporte del Estado?
–Sí, está refrendada y en regla. Todo el proyecto se construyó con autorización formal.
—¿Cuántas unidades están oficialmente autorizadas para esta ruta?
—Doce unidades, todas diésel y con control de emisiones.
—¿Cuál es la tarifa actual de la ruta Arboledas San Ramón y desde cuándo está vigente?
—La tarifa vigente es de 12 pesos y fue autorizada por la Dirección General de Transporte. En otras rutas, como Minatitlán, la tarifa es distinta porque se metieron unidades nuevas y el esquema es otro.
—¿Esa autorización fue emitida por la autoridad estatal?
—Sí, por la Dirección General de Transporte del Estado.
—¿La tarifa está visible dentro de las unidades?
—Sí, debe estar visible como lo marca la normativa.
—¿Dónde puede acudir un usuario para presentar una queja formal?
—Tenemos un número telefónico y una página donde recibimos reportes, y además hay supervisión directa. Si algo pasa con una unidad, se revisa.
—¿Cómo es la estrategia de capacitación para los operadores?
—Yo «prefiero hacer choferes desde cero». Los capacito, les saco licencia y los voy formando en trato al usuario y manejo responsable.
—¿Reciben actualización periódica en temas de seguridad o trato al usuario?
—Sí. Tenemos reglas claras: descansos, cero celular al manejar y supervisión diaria.
—¿Reciben algún tipo de apoyo o subsidio gubernamental?
—No. «No hay subsidio» estatal ni municipal. Todo se sostiene con la tarifa y la administración interna.
Rubén Escobar Huervo, quien también es concesionario en el municipio de Minatitlán, compartió que su experiencia en otras rutas le permitió identificar los llamados “vicios” del transporte: jornadas excesivas, operadores sin capacitación formal y un modelo de confrontación entre patrón y chofer. Para evitarlo, optó por formar operadores desde cero. “Yo hago choferes nuevos, los capacito y les saco licencia. Es más sano que contratar gente con malas prácticas”, afirmó. En una convocatoria reciente, de más de cien aspirantes, sólo ocho fueron seleccionados tras el proceso de formación.
Sobre el debate público en torno a la renovación del transporte, el concesionario consideró que el error ha sido priorizar la compra de unidades sin asegurar primero la capacitación y el control operativo. “Primero es formar al operador y establecer reglas claras. Después vienen los camiones nuevos”, sostuvo. A su juicio, un esquema ideal sería autorizar tarifas viables a cambio de compromisos claros de renovación vehicular y profesionalización del servicio.
El primer año de la ruta Arboledas San Ramón no sólo marca un aniversario simbólico, sino una prueba de que un modelo basado en control interno, trato directo con operadores y mejora gradual del servicio puede generar aceptación social. “Si el servicio es bueno, la gente entiende la tarifa”, concluyó el concesionario. En ese sentido, la celebración del aniversario no se plantea como un acto protocolario, sino como un punto de partida para consolidar una relación más transparente entre concesionario, operadores y usuarios, en un sector que hoy enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia reciente.



