Ciudad de México, 18 Jun-26 (VRed/Agencias).- Aunque la dirigencia de Morena, el PT y el PVEM proyectan unidad y han unificado reglas y calendario para el registro de aspirantes que inicia el 22 de junio, detrás de la narrativa oficial se esconde una intensa competencia interna que ya genera fracturas en al menos 15 estados y pone en riesgo la cohesión de la coalición de cara a la renovación de 17 gubernaturas, miles de alcaldías y congresos locales.26
Más de 50 (e incluso hasta 75 según algunos reportes) perfiles compiten por las candidaturas a gobernador, lo que ha desatado una “feroz disputa interna” y una oleada de renuncias y licencias entre funcionarios. La dirigencia busca contenerla con reglas estrictas —separación de cargos, prohibición de propaganda anticipada, encuestas como método principal y filtros de “honestidad”— pero analistas advierten que la negociación de espacios será el principal foco de conflicto.22
Principales focos de tensión
1. Competencia desmedida por gubernaturas
Con 17 entidades en juego (Morena busca retener 12 y ganar más), la sobreoferta de aspirantes genera roces. Gobernadores, senadores, alcaldes y diputados se “balconeán” mutuamente con acusaciones de uso de recursos públicos, nepotismo y, en casos graves, presuntos nexos con el crimen organizado. El caso del gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, ha obligado al bloque a endurecer los controles sobre perfiles controvertidos.21
1. Pugnas entre grupos locales y “corcholatas” estatales
En estados como Puebla, Chihuahua, Sonora, Zacatecas y el Edomex, las tensiones son visibles. Aspirantes con perfiles fuertes (como Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez en Chihuahua) compiten abiertamente, mientras en otros lugares persisten lealtades a figuras salientes o familias políticas. La salida de cuadros como ‘Andy’ López Beltrán y Luisa María Alcalde ha dejado vacíos de poder que distintos grupos intentan llenar.5
1. Negociaciones con aliados: PT y especialmente el PVEM
Aunque se anunció alianza en 16 de las 17 entidades (San Luis Potosí sigue en definición, donde el Verde podría ir solo), el reparto de candidaturas genera fricciones. El PVEM ha presionado por encabezar al menos 5 gubernaturas, mientras que en varios estados persisten tensiones por el tamaño de la cuota que le corresponderá a cada socio. Alberto Anaya (PT) y Karen Castrejón (PVEM) han reiterado lealtad, pero fuentes internas reconocen que las mesas de negociación aún están calientes.13
1. Nepotismo, “fuego amigo” y riesgos de ruptura
Acusaciones de favoritismo familiar, uso indebido de programas sociales y agresiones entre aspirantes ya han obligado a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena a intervenir. Dirigentes como Alfonso Durazo han llamado a “procesar aspiraciones sin fragmentarnos”, reconociendo que las divisiones internas han sido históricamente el talón de Aquiles de proyectos transformadores.27
El dilema de la dirigencia
La cúpula de Morena, con Ariadna Montiel al frente y el respaldo de Claudia Sheinbaum, apuesta por la unidad como mensaje central. Sin embargo, la definición de candidaturas mediante encuestas y “coordinaciones territoriales” será la verdadera prueba. Si las negociaciones fallan en estados clave, podría generarse una desbandada de perfiles perdedores hacia otros partidos o candidaturas independientes, debilitando el proyecto de la 4T en el terreno territorial.
Por ahora, la desbandada de licencias (Cruz Pérez, Andrea Chávez, Félix Salgado, Andrés Mijes, Santiago Nieto y decenas más) marca el inicio real de la contienda interna. La unidad que hoy presumen será medida no en las declaraciones, sino en la capacidad de Morena y sus aliados para procesar estas disputas sin que exploten en derrotas electorales en 2027.
La coalición llega fuerte en intención de voto, pero frágil en disciplina interna. Esa será la gran incógnita de los próximos meses.



