Ciudad de México, 27 May-26 (Agencias/VRed).- La Junta de Paz anunciada hace cuatro meses a bombo y platillo por el presidente estadounidense Donald Trump, y que tenía como objetivo prioritario encargarse de la reconstrucción de Gaza, no ha recaudado ni un solo dólar de los 7 mil millones prometidos por sus países miembros para esos proyectos, asegura hoy el rotativo Financial Times.
El diario cita a cuatro fuentes conocedoras del tema, una de las cuales reconoció que «se han depositado cero dólares» en el fondo creado por el Banco Mundial (BM) para recibir esas contribuciones.
Los 28 países que se adhirieron a la junta el pasado 21 de enero han preferido enviar otras contribuciones -de las que se conoce solo una parte- a una cuenta en el banco JPMorgan, donde no existe obligación de transparencia ni rendición de cuentas, a diferencia de los mecanismos del BM.
Las únicas contribuciones financieras que se conocen y se han materializado son los 20 millones de dólares aportados por Emiratos Árabes más otros 3 de Marruecos, que han servido para crear la oficina del «alto representante» para la posguerra en Gaza, Nickolay Mladenov, y los salarios de los palestinos miembros del comité tecnocrático creado por la junta para administrar el enclave.
Emiratos aportó además 100 millones para crear un nuevo cuerpo de policía en Gaza, pero el programa de formación ni siquiera ha comenzado y el proyecto está «congelado», según el rotativo. Del mismo modo, el Departamento de Estado de Estados Unidos tiene comprometidos mil 200 millones de dólares en proyectos para Gaza, pero tampoco han llegado a sus destinatarios.
Representantes del gobierno de Trump han hecho saber al Congreso de Estados Unidos que la junta no va a tener luz verde para utilizar esos fondos estadounidenses hasta tener constancia de que existen suficientes sistemas de control, que aún no existen.
Un portavoz de la junta fue más explícito en sus razones, y atribuyó «una gran parte de que no estemos operando en Gaza» al hecho de que el movimiento palestino Hamás aún tiene que desarmarse, en declaraciones al FT.
Un contratista con intereses en desplegar su actividad en la reconstrucción de Gaza resumió así la situación actual: «¿Quién está al cargo en Gaza? ¿Qué ley se está aplicando allí ? Hay un gran riesgo para las empresas que tratan de hacer esto (la reconstrucción)», concluyó.



