Ciudad de México, 3 Oct-26 (Agencias/VRed).- Las movilizaciones conmemorativas por la Matanza del 2 de octubre de 1968 de ayer afectaron económicamente al sector productivo de la capital, con pérdidas superiores a los 48 millones de pesos, informó la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX).
En un comunicado, el presidente del organismo, Vicente Gutiérrez Camposeco, detalló que el saldo negativo se compone de 23 millones 125 mil pesos por concepto de ventas no concretadas, sumado a un desembolso preventivo de 25 millones 590 mil pesos que los comerciantes tuvieron que absorber para proteger sus instalaciones con vallas, tapiales y refuerzo de seguridad privada ante el riesgo de agresiones.
El organismo empresarial señala que 3 mil 569 unidades económicas suspendieron actividades o cerraron prematuramente en el Centro Histórico y vías primarias de paso de la marcha, entre ellas Eje Central Lázaro Cárdenas y Ricardo Flores Magón.
Costo operativo y vandalismo
Gutiérrez Camposeco calificó como inaceptable que los negocios formales, que tributan y generan empleo en la capital, asuman periódicamente el costo financiero de disturbios ajenos a su operación.
«El sector privado tuvo que realizar un gasto de 25 millones 590 mil pesos para la instalación de vallas, tapiales y la contratación de servicios adicionales de seguridad que pudieran proteger a sus colaboradores y resguardar sus establecimientos», puntualizó.
Adicionalmente, la Canaco CDMX condenó los destrozos directos provocados por colectivos radicales y el denominado «Bloque Negro», cuyas afectaciones materiales se calcularon preliminarmente entre uno y 1.5 millones de pesos.
Llamado a la autoridad capitalina
Aunque reiteró su respeto irrestricto al derecho a la libre manifestación pacífica en el marco del 58 aniversario del movimiento estudiantil de 1968, censuró que los actos violentos vulneren la seguridad patrimonial, el trabajo y el libre tránsito.
Ante esta situación, la Canaco CDMX emitió un exhorto urgente al gobierno de la Ciudad de México para robustecer los esquemas de prevención policial, garantizar la aplicación de la ley y diseñar mecanismos de respaldo o compensación económica para los comercios formales que anualmente resienten el impacto de estas jornadas.



