Secas Mecas.- Por Oved Contreras
PURA CORTINA DE HUMO…ayer corrió como reguero de pólvora una nota de Excélsior con el título “Veracruz al borde del colapso”, y destacaba que se había detectado un presunto daño patrimonial de 2 mil 749 millones de pesos por la Auditoría Superior de la Federación. La gobernadora Rocío Nahle salió a decir que es una nota tendenciosa.
El truco está en leer la letra chiquita. De esos 2 mil 749 millones, 2 mil 703 millones corresponden a 181 municipios. Es decir, a los alcaldes que se fueron en diciembre del 2025 y que dejaron las cuentas como cajón de sastre: obras sin facturas, nóminas sin personal, Fondo de Aportaciones sin comprobar.
Al Gobierno del Estado, según la propia gobernadora, solo le observaron 50 millones. Y según el informe de la ASF, apenas 3.9 millones en 16 entes. Entonces, ¿dónde está la trampa? En el ORFIS.
Porque la Auditoría Superior no encontró ese daño ayer. Ya estaba ahí. Lo que encontró es que ni el ORFIS de Delia González Cobos denunciaron. Lavaron, plancharon y almidonaron las cuentas de 181 ayuntamientos en pleno año electoral municipal porque convenía no hacer ruido.
Y ahora la gobernadora dice que la ASF le pidió «cajas y cajas» con las listas de asistencia de todos los maestros de Veracruz. Buscan dobles plazas, triplicados y, lo más macabro, maestros muertos que siguen cobrando. La Caja de Pandora que todos saben que existe en la SEV.
Así que no, no hay confrontación Nahle vs ASF. Hay una cortina de humo perfecta. Mientras personal médico y familiares de enfermos marchan para demandar medicamentos e insumos en hospitales, los alcaldes salientes no pudieron comprobar el destino de 2 mil 700 millones que pudieron haber comprado esas gasas cien veces.
Pero entonces, ¿dónde estuvo el ORFIS? ¿Dónde estuvo Delia? Porque el ORFIS no es una oficialía de partes. Es el guardián del dinero. Y si 181 alcaldes se robaron o no comprobaron 2 mil 700 millones en pleno proceso electoral 2025 y el órgano fiscalizador no presentó denuncias ante la Fiscalía, no es que no se dio cuenta. Es que no quiso darse cuenta.
Ahora Delia ya no está, pero sus cuentas ahí siguen, intactas, sin castigo. Y mientras, Nahle nos quiere distraer con que la ASF le pidió la lista de todos los maestros para buscar aviadores y muertos que cobran en la SEV. Que se la den, claro. Pero que no se le olvide que la primera caja de Pandora que tiene que abrir está en su propio ORFIS, con nombre y apellido: Delia González Cobos.
QUE NO CONOCE VERACRUZ…la tía Chío no se quedó con el golpe y lanzó ayer mismo una serie de cuestionamientos contra el auditor superior de la Federación, Aureliano Hernández Palacios Cardel, luego de que el órgano fiscalizador solicitara al Gobierno de Veracruz las listas de asistencia del personal docente de la entidad como parte de sus trabajos de fiscalización.
La mandataria calificó el requerimiento como una “información absurda” y “una locura”, además de reprochar directamente al titular de la ASF que, pese a ser originario de Xalapa, “no conoce Veracruz”. La mandataria relató que habló personalmente con Hernández Palacios después de conocer el requerimiento y cuestionó la viabilidad de recopilar los registros de asistencia de maestros que laboran en comunidades rurales y de difícil acceso.
“Yo le decía al auditor, oiga, es que usted no conoce Veracruz, es de Xalapa él creo, y le dije: no conoce Veracruz”, expresó Nahle, quien puso como ejemplo al municipio de Uxpanapa, donde existen comunidades apartadas, escuelas multigrado y localidades sin acceso a internet. La tía Chío explica que la ASF solicitó la documentación luego de detectar casos de docentes con doble plaza y buscar elementos para comprobar que efectivamente acuden a los centros educativos donde están adscritos.
“¿Saben cuántas cajas de papel van a ser? Se las voy a llevar, a ver si es cierto que las van a revisar”, ironizó la mandataria, aunque dijo que su administración atenderá el requerimiento para evitar que la ASF formule posteriormente una observación por falta de documentación. La tía Chío ya instruyó a la Contraloría General del Estado y a la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) para coordinar la entrega de la información solicitada por la auditoría federal.
El desencuentro ocurre además mientras la ASF desarrolla la revisión de la Cuenta Pública 2025, correspondiente al primer año completo de la administración de Nahle. El programa de fiscalización contempla 24 auditorías relacionadas con Veracruz, entre ellas revisiones a recursos destinados a educación, salud, seguridad pública, infraestructura y participaciones federales.
LA BANDERA ONE PIECE…
Por qué la manifestación de médicos y familiares de enfermos del pasado domingo, sacó la bandera de One Piece a la marcha contra Roberto Ramos Alor. La bandera de One Piece, conocida como el Jolly Roger de los Piratas del Sombrero de Paja, representa la libertad, y la lucha de la tripulación contra un gobierno mundial opresivo, reyes corruptos y tiranos. No es chiste: es el símbolo mundial de rebelión contra el autoritarismo. Y en Veracruz lo usaron enfermeras y médicos. ¿Cuándo se vio eso?
¿Por qué? Porque cuando el Estado les dice a los médicos «si no quieren operar, no operen», ya no estamos ante una falla administrativa. Estamos ante una ruptura moral. Eso fue lo que dijo Roberto Ramos Alor, delegado del IMSS Bienestar, en un video que todos vieron. Y por eso la gente salió.
La manifestación del pasado
domingo denunció que la clase política veracruzana no quiere entender: la salud no es un tema de partidos, es un tema de supervivencia. Y cuando no hay insumos, no hay discurso que alcance.
Ramos Alor cometió el error clásico del poder: confundió la crítica con traición. Dijo que eran voces «cargadas de odio y venganza». Horas después, su propia jefa, la gobernadora Rocío Nahle, tuvo que salir a reconocer que sí faltaban medicamentos y a pedir mil millones de pesos de emergencia para comprarlos. El desmentido vino desde arriba.



