
San Cristóbal de Las Casas, Chis., 4 Abr-26 (Agencias/VRed).- La parroquia y el pueblo creyente de Chenalhó expresaron su preocupación “por la violencia que poco a poco se va normalizando en la vida ordinaria, lo que ha ocasionado que ya no vivimos con la seguridad y la paz que teníamos antes, compartiendo la vida con la familia y trabajando en nuestros parajes”.
Señalaron que “en ese contexto de violencia que sufrimientos nos preocupan la venta y el consumo excesivo de alcohol excesivo (incluida la cerveza); de acuerdo con nuestras costumbres, tradiciones y creencias, el pox (aguardiente de caña o de maíz) ha dejado de ser una bebida sagrada”.
En un comunicado agregaron: “Creemos que existen muchos intereses económicos y políticos que favorecen el abuso de estas bebidas. Tenemos muchos años viéndolo como un problema grave de salud pública, que ha llevado al pueblo, a pasar del consumo a la violencia, que actualmente se ve como si fuera normal, sin medidas para contener sus violentos efectos, que en ocasiones ha provocado enfermedad y muerte; prostitución juvenil”.
Manifestaron que “el consumo del alcohol, combinado con las drogas, se ha extendido en trabajos que justifican con ‘buena paga´ dirigidos hacia mujeres jóvenes y hasta menores de edad, que normalmente no consumen, pero que generan ganancias (¿quién se beneficia de este delito?), no solo con la venta de alcohol y de drogas sino también de su cuerpo, donde les roban su dignidad”.
Dijeron que “en las cantinas legales e ilegales las drogas se van propagando a través del narcomenudeo, y hay negocios -¿disfrazados?- donde se vende clandestinamente”.
Aseguraron que “también en las escuelas, los estudiantes alteran los refrescos con alcohol y/o con droga, que desemboca en el (bullying o acoso escolar), generando violencia física, y psicológica, cada vez más difícil de ser controlada”.
Expresaron que “nos duele ver a los desplazados fuera de su comunidad, sin condiciones de retornar a sus casas. Hemos escuchado en las noticias que el crimen organizado se ha instalado en la comunidad, de donde, como todos sabemos, salieron forzadamente, ayudados por las autoridades municipales”.
También nos preocupan, subrayaron, “las detonaciones de armas y la tala de árboles que salen de comunidades que se encuentran entre los límites de Chenalhó y Pantelhó.
Afirmaron que de igual forma “nos apenan las guerras militares y comerciales que tienen al mundo en la tiniebla de la mentira, de la confusión y del engaño; guerras planeadas por la codicia del dinero, del petróleo y el poder de unos pocos que quieren dominar al mundo, dejando países en el desastre absoluto, con millones de pobres, desplazados, heridos, mutilados y muertos, cuya mayoría de víctimas son los civiles que viven una emergencia humanitaria: Palestina, Yemen, Irán, Israel, Venezuela, Cuba”.
Exigieron a los tres niveles de gobierno “la creación de políticas públicas para prevenir y enfrentar las adicciones de alcohol y drogas entre los jóvenes; deshabilitar las cantinas que promueven la prostitución de mujeres jóvenes y menores de edad; investigar actos de corrupción en autoridades señaladas para que enfrenten la justicia; justicia a las personas que han sido o son víctimas del delito de usura e investigar y desarmar a grupos armados que operan en la región”.


