Ciudad de México, 5 Jul-26 (Agencias/VRed).- Desde temprana hora miles de aficionados que intentan llegar al FIFA Fan Festival en el Zócalo de la Ciudad de México, que ahora tiene nuevos filtros de seguridad instalados por las autoridades para tratar de evitar que ingresen bebidas embriagantes o algún artefacto que pueda provocar lesiones a los asistentes.
Algunas de las personas dijeron a Latinus que esta es una acción desesperada por parte de las autoridades que no planearon de manera oportuna las medidas necesarias para evitar una tragedia como la que ocurrió el pasado martes en el Ángel de la Independencia en donde fallecieron cuatro personas que fueron aplastadas por la multitud.
Berenice y Daniel, habitantes de la Ciudad de México, consideraron que si bien el ver más elementos de seguridad permite tener más tranquilidad, colocar más pantallas gigantes sobre Paseo de la Reforma y en el Zócalo más que reducir los riesgos invita a que vaya más gente, por lo que conforme se acerque la hora del partido entre México contra Inglaterra se corre el riesgo de quedar rebasados.
“Creo que sí son necesarios sí me he sentido mucho más segura, pero espero que cuando sea la concentración mayor sí haya mayores filtros de seguridad y no pase lo de la vez pasada”, opinó Berenice.
“No pasa nada si empiezas a decir ‘oye celebra en tu casa, oye celebra en una plaza pública cercana a tu casa’, hacer como símbolos más locales para la celebración y evitar la concentración, pero si la incentivas y empiezas a decir ahora va a ver más pantallas, no va a haber espacio que alcance, no va a haber policía que alcance, y una turba, una masa siempre es incontrolable”, señaló Daniel.
Para Jesús Hipólito, originario de Tabasco, quien estuvo en el Ángel de la Independencia cuando ocurrió la tragedia, estas medidas aunque son incómodas son necesarias.
“Yo creo que está bien yo estuve ese día en el Ángel, éramos yo creo que más de un millón de personas y el hecho de que sólo cuatro hayan muerto creo que hasta el número parece poco porque en realidad era una anarquía total, no había un orden total, nadie estaba poniendo orden, solamente era tal cual las personas caminando unos encima de otros, empujando, no se podía respirar en algunas partes”, afirmó.
Para otros es la propia población la que se pone en riesgo al actuar de manera irresponsable, consideró Francisco Castañeda.
“Eso de llevar a exponer a mis hijos a eso, esa es una tontería. Sin embargo, a la gente le falta educación, no piensan ni siquiera en eso, venir gente con discapacidad ya es una necedad eso ni siquiera le puede llamar festejo”, lamentó Francisco.
También hubo quienes intentaron ingresar bebidas alcohólicas dentro de una bolsa de productos para su venta, como le pasó a Luis un comerciante ambulante que pensó que podría evadir la revisión, justificó su conducta con el pretexto de que era para consumo personal.
“Yo me las iba a consumir la neta eran tres nada más la neta —¿qué piensas de este operativo?— la neta está bien, yo me previne, yo la neta me porto bien, pero pues hay gente que no lo controla”, dijo Luis.
A las 3:00 de la tarde se anunció el cierre de los accesos al haber llegado al límite establecido de 55 mil asistentes; para quienes no pudieron ingresar se les informó que 12 pantallas gigantes fueron colocadas en calles aledañas al Zócalo capitalino.



