La Feria.- Por Salvador Camarena
A Claudia Sheinbaum no le ha quedado más que enmendar la plana a su antecesor. En unas cuantas semanas se han dado a conocer tres medidas concretas que recuerdan lo terca que es la realidad y la urgencia de desatorar crisis que tiene la presidenta: volverá la carga al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México; habrá perdón de multas a grandes contribuyentes y se acepta el desabasto sanitario.
De atrás para adelante en términos cronológicos. La semana pasada se dio a conocer que (cito a El Financiero) “para evitar los vetos que pesaban sobre los aeropuertos internacionales de la Ciudad de México y Felipe Ángeles, el gobierno de Claudia Sheinbaum aceptó devolver a las aerolíneas estadounidenses la posibilidad de operar vuelos completamente cargueros desde el AICM, refirió el Departamento de Transporte (DOT) de Estados Unidos” (17/10/26).
El Financiero agregaba que “las aerolíneas estadounidenses pueden optar a la asignación de franjas horarias (slots) para operaciones de carga en el AICM”, según un documento de Estados Unidos emitido el viernes pasado. Claro, el reverso de la moneda es la buena noticia de que al Benito Juárez y el AIFA se les levantará el veto y las aerolíneas mexicanas podrán abrir nuevas rutas a Estados Unidos.
Así que adiós a esa resistencia infranqueable de Andrés Manuel López Obrador, quien en la mañanera del 24 de enero de 2023, y sólo para recordar los términos desdeñosos que le merecían las peticiones de las empresas, dijo esto: “¿Y por qué les preocupa que se vaya la carga al ‘Felipe Ángeles’, si esto va a permitir que se liberen espacios para el aeropuerto de la ciudad? ¿Qué les preocupa, si va a haber recintos fiscales, si tienen el ferrocarril, tienen muchísimo más espacios? ¿O están pensando que es como antes? (…) Y dicen: ‘Sí aceptamos, pero queremos un año’. Creen que me estoy chupando el dedo. ¿Para qué un año? ¿No tienes la nota? Quieren ir pateando el bote, dicen: ‘Ya se va a ir y ya nos quedamos’”.
Pues tres años y nueve meses después de que AMLO se fue, ya pueden volver los aviones de carga de Estados Unidos al AICM.
La otra noticia de una medida que no sólo en el espíritu contraviene lo que promovía AMLO se dio en el marco del 50 aniversario del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), celebrado la semana pasada. De nuevo cito a El Financiero: “La Cámara de Diputados aprobó eliminar el límite de ingresos para acceder al programa de regularización fiscal previsto en la Ley de Ingresos de la Federación para 2027, lo que beneficiará a grandes empresas y contribuyentes que hayan registrado ingresos superiores a 300 millones de pesos en 2025” (15/10/26).
Aunque se mantiene la prohibición de no condonar el adeudo principal ante el SAT, sí se amplía la base de quienes serán beneficiarios a cancelación de multas y recargos: vuelven para los grandes contribuyentes. Atrás queda, pues, lo que AMLO firmó en mayo de 2019: “El Ejecutivo Federal se compromete a no otorgar mediante decretos presidenciales o cualquiera otra disposición legal o administrativa, condonaciones o a eximir, total o parcialmente, el pago de contribuciones y sus accesorios a grandes contribuyentes y deudores fiscales”. Claro, ese decreto de López Obrador expiraba en 2024, pero ahora es, en los hechos, sepultado en cuanto a los “accesorios”.
Y contra lo que siempre dijo el expresidente, ahora la presidenta acepta que “piso por piso” se encuentran en el IMSS carencias de equipos y testimonios de falta de medicinas. Al comprometerse a corregir eso, este fin de semana Sheinbaum ha citado el clásico al decir que “me canso ganso” que lo logrará. Veremos. Pero por lo pronto, ahí están tres reveses que le pone a su antecesor. No es poco.



