Tijuana, BC., 29 Jun-26 (Agencias/VRed).- Alrededor de 400 trabajadores de los 50 consulados de México en Estados Unidos contratados como «prestadores de servicios profesionales independientes» (conocidos como PSPI), están a punto de quedarse sin empleo, después de que la Secretaría de Relaciones Exteriores nunca regularizó su situación laboral como trabajadores del Servicio Exterior Mexicano y sus visas tipo A2 están por vencer.
Los trabajadores PSPI contactaron a La Jornada Baja California en esta frontera —muchos de ellos laboran en las representaciones de los estados del Sur de Estados Unidos—, para solicitar a la presidenta, Claudia Sheinbaum, dar seguimiento a la orden que el ex presidente, AMLO dio en 2022 en el sentido de incluirlos —a los que quieran, porque ser personal del servicio exterior tiene sus detalles— como parte de la SRE, y ofrecerles una alternativa para no quedarse sin empleo.
Los PSPI (como se les conoce) protagonizaron en 2015 una protesta de una hora de «brazos cruzados» para demandar un aumento salarial, lo que dio como resultado visibilizar su situación y el movimiento «Soy SRE».
Pero entonces su visa A2 era por tiempo indefinido y sólo requerían que el consulado donde trabajaban les renovará su contrato cada 31 de diciembre. Así, algunos acumularon 20, 15 o 10 años en las representaciones de México en EU.
La protesta generó que se les aumentara el sueldo en 2016, luego de 20 años de no recibir ningún incremento —fue apenas de 4 por ciento, ni siquiera llegó a la inflación de ese año, dijeron los entrevistados—. Sin embargo, al mismo tiempo, México aceptó que el Departamento de Estado de Estados Unidos limitará la vigencia de las visas A2 a cinco años, decisión que los trabajadores atribuyen a su movilización.
En 2018, cuando Andrés Manuel López Obrador ganó la presidencia, su administración gestionó y obtuvo prórrogas para las visas, y en 2021 ordenó basificar al personal que laboraba bajo contrato anual de «prestadores de servicios profesionales independientes», pero dio la instrucción al entonces canciller, Marcelo Ebrard Casubón, quien —según los empleados consulares— posiblemente lo delegó a alguien más y nunca se dio seguimiento.
La modalidad PSPI es en las oficinas consulares es «el escalón más bajo», dijo uno de ellos, no solo en cuestión salarial, sino que tampoco tienen prestaciones, salvo el seguro médico que exige el gobierno de Estados Unidos.
Explicaron —algunos en una entrevista vía zoom— que en representaciones mexicanas hay personal que participó en concursos y capacitación en el Instituto «Matías Romero» —la academia diplomática del país— para poder incorporarse al Servicio Exterior Mexicano y trabajar con visas A; también existen los llamados «artículo 7», que tienen visas A1, laboran protegidos por la ley y una vez que finalizan sus contratos tienen asegurada su continuidad laboral, primero en territorio nacional y luego en otras representaciones que elijan.
Para poner en contexto las diferencias entre las categorías otro trabajador hizo una analogía: «hablando en lenguaje de Harry Potter, ellos son los magos y nosotros somos los smugglers o los ‘sangre sucia'».
No son personal de carrera «no fuimos al Matías Romero y no formamos parte de las grandes familias de la diplomacia mexicana». Sin embargo, aseguró que el trabajo pesado lo hacen los PSPI, el cual incluye, además de la atención al público en los consulados, actividades de fin de semana y realizadas en tiempo extra, así como el Servicio de Protección Consular, que contempla la representación y gestión de connacionales en centros de detención por cuestiones migratorias o hasta en hospitales.
Recordaron que cuando realizaron la protesta de 2915 había alrededor de mil 500 o mil 700 empleados con visa A2, pero actualmente se calcula en unos 400, a quienes en su mayoría se les vencerán sus visas el último día de junio de 2027. Sin embargo algunos fueron notificados que trabajara hasta septiembre de este año, por lo que solicitan al gobierno federal que tome en cuenta su situación.



