Ciudad de México, 4 Ago-26 (Agencias/VRed).- Veracruz se mantiene como “el estado más letal” para quienes ejercen el periodismo en el país, al concentrar el mayor número de asesinatos de comunicadores en los recientes años, advirtió la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH).
Maia Campbell, representante adjunta de la ONU-DH, señaló que, desde 2016 y hasta la fecha, han documentado 15 asesinatos de periodistas en dicha entidad presuntamente relacionados con su labor informativa, de los cuales tres de las víctimas eran mujeres.
“Lamentablemente hemos observado que la situación en Veracruz continúa siendo motivo de profunda preocupación”, externó durante la presentación del informe Prohibido investigar, de la organización Propuesta Cívica, el cual señala que el periodo más violento para la prensa ocurrió durante el gobierno de Javier Duarte (2010 -2016), cuando fueron asesinados 18 comunicadores.
Campbell agregó que, tan sólo en lo que va de 2026, la ONU-DH ha documentado los asesinatos de los periodistas Carlos Castro, Roxana Guzmán y Luis Ángel López en Veracruz, casos que, afirmó, “evidencian los altos riesgos que siguen enfrentando quienes ejercen el periodismo en la entidad y la necesidad de fortalecer las respuestas institucionales”.
Asimismo, subrayó que la información recabada por la oficina en México durante la última década revela que estos crímenes “rara vez ocurren sin señales de alerta”. En la mayoría de los casos, explicó, las víctimas habían enfrentado previamente amenazas, hostigamiento u otros incidentes de seguridad antes del ataque letal.
En el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, la representante de la ONU-DH recordó que diversos instrumentos internacionales obligan al Estado mexicano a garantizar un entorno seguro y libre de violencia para periodistas, lo que implica respetar la libertad de expresión, prevenir las agresiones y brindar protección efectiva.
En materia de prevención, añadió, estipulan la necesidad de “atender las causas estructurales de la violencia, evitar la criminalización y la difamación” del trabajo periodístico, así como fortalecer la capacidad de las instituciones para identificar riesgos antes de que se materialicen.
Para ello, consideró indispensable mejorar los análisis de contexto, reforzar el intercambio de información entre las autoridades y establecer mecanismos que permitan “responder con rapidez cuando existan amenazas”.
Respecto al acceso a la justicia, Campbell sostuvo que los Estados deben investigar y sancionar los delitos cometidos contra periodistas, incorporando desde el inicio la hipótesis de que la agresión pudo estar vinculada con su actividad informativa.
Asimismo, destacó que el análisis de contexto es una herramienta clave para identificar patrones de violencia y orientar las investigaciones hacia quienes ordenan, facilitan o ejecutan estos crímenes.
En este sentido, afirmó que la especialización de fiscalías como la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle) ha demostrado ser un mecanismo eficaz para combatir la impunidad.



