Más claro… Por Felipe Mendiola Parra: Nos queda claro que para Andrés Manuel hay de gobernadores a gobernadores

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Circula en las redes sociales el “desaire” que el presidente Andrés Manuel López Obrador, le hizo al gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta, cuando este último ya se encontraba sentado en el presídium, esperando la llegada del resto de los funcionarios que estarían ahí, en ese templete el viernes pasado.

Barbosa Huerta estaba sentado solo y al ver que la comitiva se acercaba se puso de pie, esperando que al llegar el primer mandatario de la nación lo saludara, al menos con la mirada o con un ademán, respetando la sana distancia, pero no fue así, el presidente pasó de frente y buscó algo en la parte de atrás del edificio, incluso, uno de sus acompañantes le comenzó a hacer alguna explicación acerca de ese asunto.

Ese comportamiento tiene muchas lecturas, pero la más elemental es que el presidente no está de acuerdo con la forma como lleva su gobierno o al menos con alguna de sus declaraciones.

Es posible que tenga algo que ver con la respuesta que la semana pasada Barbosa Huerta le dio a la prensa, cuando dijo que respecto a las mujeres desaparecidas, en muchos casos eso sucede porque se van con el novio.

Cuando al presidente Andrés Manuel le preguntaron su opinión acerca de esa declaración de Barbosa, solo dijo “No está bien, pero eso corresponde a cada quien”; evidentemente no aprobó ese tipo de expresiones, que finalmente no resolvían nada de los cuestionamientos que le hicieron los reporteros.

Dicen que en política lo que parece es.

Así es que hay una gran diferencia entre el buen trato y cortesía, con que trata al gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, al que le dio a Miguel Barbosa Huerta.

Al menos en Veracruz vemos obras y acciones que lleva a cabo Cuitláhuac García Jiménez, apoyado por AMLO, para el beneficio de las familias más desprotegidas, como la entrega de 176 viviendas que hizo el sábado pasado, las cuales abarcan 20 colonias urbanas y 11 localidades rurales.

De igual forma se ha beneficiado a 22,890 personas y familias, en un tiempo de confinamiento y de escasa movilidad social, donde han resultado afectados choferes de taxi no concesionarios,  con una dispersión de 2 mil 177 millones de pesos a través de la Secretaría de Desarrollo Social, de igual forma otros trabajos como los que se realizan en el sur del estado con el Programa del Istmo de Tehuantepec. Más claro ni el agua.

 

 

 

 

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